Pueblos impresionantes. Pueblos importantes. Pueblos estupendos.

Cada pueblo, por pequeño que sea tiene encantos suficientes para ser maravilloso. Un arroyo cristalino. Una ermita perdida en el monte, o un maravilloso y recóndito bosque. Cualquiera de estos parajes puede ser evocador en cualquier época del año, pero de seguro, que es en la primavera cuando más deslumbran.

Hoya de Guadix (Granada). Autor: Javier GarcA�a Lorenzo
Hoya de Guadix (Granada). Autor: Javier García Lorenzo

En primavera todo renace y parece resucitar. La primavera trae colores a nuestras vidas y a la de nuestros pueblos. En primavera los colores son mucho más alegres y vistosos. Todo es luz. Todo resurge en esta época del año.

Los arroyos son más cristalinos y bajan más caudalosos por el deshielo de las montañas. Es como si celebraran la llegada de este maravilloso momento. Los campos muestran un amplísimo abanico de tonalidades, una paleta que va desde el amarillo al verde más intenso y que solamente es comparable con la explosión de aromas que inundan el entorno.

La primavera siempre es bienvenida. Llega detrás del invierno, cuando los días son más cortos, más fríos y en los que a veces parece que el tiempo está detenido. Con la llegada de los primeros rayos de sol, las plantas empiezan a verdear, a florecer y a llenar nuestra vida de… vida.

Disfrutar del renacer de un campo de mies es un espectáculo digno de ver. Un festival de magia. De vida. En la ciudad también se disfruta de la primavera, pero… es en los pueblos donde esta estación cobra su verdadero y máximo sentido. Los bosques, los prados, el mar, los ríos, el sol, las estrellas, el arcoíris, la luna… todo es igual, pero diferente. Todo es mucho mejor. Un derroche de belleza y de estímulos para nuestros sentidos. Todo se cubre de un manto vegetal multicolor y muy muy atrayente.

Puigpunyet (Mallorca). Autor: Javier GarcA�a Lorenzo
Puigpunyet (Mallorca). Autor: Javier García Lorenzo

En primavera cada pueblo se convierte en un lugar privilegiado por la naturaleza. Cada gruta, cada prado, cada pago o cada pequeña ladera, se vuelve maravillosamente indescriptible con su llegada. Un castillo rodeado de prados, parece mucho más señorial. El musgo está más fresco que nunca, y el silencio solo se rompe por el agua que circula y los animales que en este momento parecen despertar más a la vida.

En esta época del año, no dejes de salir. De inhalar el fresco aire de nuestros pueblos. De mimetizarte con los entornos naturales. No olvides tu cámara de fotos para captar cualquier bello detalle. Una flor, una mariposa, un nido de pájaros, un rayo de sol reflejado en el arroyo. Cualquier instante puede ser bueno para capturarlo en una imagen.

En Timrural nos gusta disfrutar de nuestros entornos. Lo hacemos siempre, pero mucho más en primavera. Y queremos que nos acompañes. Que disfrutes con nosotros. Que en nuestros pueblos te sientas acogido. Que vivas la naturaleza en su estado más virgen. No te pierdas el momento más fotogénico de nuestros pueblos, nuestros campos y nuestros entornos rurales. Experimenta la paz, la calma y la armonía total, en donde pueblo y tu, sois solo uno.

Definitivamente, en Timrural creemos que siempre debería ser primavera en nuestros pueblos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *