El 5 de febrero es un día importante para las mujeres, y muy especialmente para las del mundo rural. Mañana es su día. Es el día de las Águedas. Es una jornada importante para ellas, en la que suelen juntarse con amigas y vecinas para pasar un buen rato, divertirse, charlar, bailar, confraternizar y dedicarse un día por entero para ellas solas, que bien merecido lo tienen.

Es su día. Y deben celebrarlo. Debemos celebrarlo. Se trata de una tradición muy arraigada en el medio rural, y en la que las Águedas toman cada pueblo y ciudad. Se festeja a Santa Águeda de Catania, que según la tradición cristina es virgen y mártir protectora de las mujeres y a la que el procónsul de Sicilia, Quintianus, le cortó los senos en un acto de venganza por no haber podido conseguir sus placeres.

Jotas populares

Cada localidad tiene su tradición y sus particularidades, que hacen que esta fiesta, aunque se celebre en muchos lugares, sea única.

Hay pueblos en los que la fiesta de las Águedas cobra tal importancia, que se convierte en un estupendo reclamo turístico.

Así por ejemplo, podemos citar Tiedra, en Valladolid. En Zamora la Diputación organiza un encuentro anual de todas las Águedas de la provincia. Además, destacan las celebraciones zamoranas de Corrales, Algodre, Coreses y La Hiniesta, e incluso, también las de la capital. En Segovia, el mayor exponente es Zamarramala, cuya fiesta está declarada de Interés Turístico Nacional y donde se realiza la tradicional Quema del Pelele. Alsasua en Navarra, Adrada de Haza en Burgos, Iriepal en Guadalajara, Sorihuela del Guadalimar en Jaén, Miranda del Castañar en Salamanca y así en casi todos los pueblos de España.

Bailes regionales al son de gaitas, tamboriles, dulzainas, castañuelas y panderetas suelen animar esta divertida fiesta, que en muchos casos se alarga hasta la noche. El momento Álgido suele ser con el nombramiento de la Águeda Mayor o Alcaldesa, que, en la mayoría de los pueblos, recibe el bastón de mando de manos del regidor de cada municipio. Hay en pueblos en los que hay hasta muchos más nombramientos: Alcaldesa, Regidora, Procuradora, Personera, Alguacil. El caso es que ese día hay que mandar.

Atender el altar de la santa, adornarlo como es debido, preparar una comida o cena de hermandad y sobre todo, muchas ganas de animar el pueblo y pasárselo bien, son algunas de las tareas obligadas en día tan señalado. ¡Ah! Y ponerse guapas. Muy guapas. Con sus mejores galas. En la mayoría de los pueblos se visten con el traje típico, que sacan a relucir ese día de los bailes.

La celebración de las Águedas, sirve también para festejar y rendir homenaje a la mujer en general y a la mujer rural en particular. Mujeres trabajadoras, sacrificadas, entregadas independientes, luchadoras, y que este día, tienen el mando. Son mujeres con grandes limitaciones y para las que la conciliación familiar y laboral continúa siendo una utopía.

En TIMRURAL queremos hacer un homenaje a todas esas mujeres. Las rurales y las urbanas. Que se dejan la piel en su día a día y que pocas veces reciben un agradecimiento a cambio. Mujeres reales, que por un día, quieren confraternizar entre ellas y disfrutar de su fiesta. La mujer, sin lugar a dudas, es bastián para nuestros pueblos.

Es motor para el desarrollo y vida de los pequeños municipios. Son el gran patrimonio de nuestro medio rural. ¡Viva Santa Águeda! ¡Vivan las mujeres rurales!

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