Paseo_Pueblo_Timrural

Un relajado paseo por nuestros pueblos, a pie, en bicicleta, en moto o a caballo, nos puede hacer descubrir impresionantes paisajes, pronunciados tesos, inmensas praderas, abundantes huertas, frondosas choperas, fatigosas cuestas, profundas gavias, caudalosas fuentes, angostas calles, profundos valles, escondidos senderos, cristalinos manantialesa�� y millones de parajes que podrA�an contar infinitas historias de cada uno de nuestros municipios.

Hay paisajes modestos, sin grandes desniveles de terreno, ni difA�ciles riscos que alcanzar, ni caudalosos rA�os o tupidos bosques. Pero aun dentro de esa modestia, cada paisaje es impresionante por si solo. Un pequeA�o y recA?ndito sendero puede transportarnos a lugares que nuestra mente nunca podrA�a imaginar. Un paseo tranquilo y relajado harA? que la A?nica preocupaciA?n que ocupe nuestra mente, sea el transcurrir del tiempo.

Cada paseo serA? una inyecciA?n para cada uno de nuestros sentidos.

Los diferentes olores que podamos percibir, harA?n volar nuestra imaginaciA?n. Como el de la tierra mojada, la resina, el grano reciA�n cosechado, el polvo levantado por el ganado… aromas todos ellos, que nos llevarA?n a rincones de nuestro pasado que ya tenA�amos olvidados.

Los agradables sonidos de la naturaleza como son el canto de los grillos y las cigarras. Las esquilas de los rebaA�os, el taA�ido de nuestras campanas, el sonido del tractor o el silbido de los pastores… Nos harA?n regresar a nuestra mA?s tierna infancia.

A?Y la vista? Alzar la mirada y ver grandes bandadas de aves buscando morada, es una de las escenas mA?s impresionantes con las que puede obsequiarnos la naturaleza. TambiA�n merece la pena observar cA?mo las cigA?eA�as, dueA�as y seA�oras de las torres de nuestras iglesias, hacen cada aA�o su nido. Las diferentes tonalidades con las que se disfraza cada estaciA?n del aA�o, permanecerA?n en nuestra retina, los ocres, los verdes, los rojos… una maravilla visual

No nos olvidemos del gusto de las moras reciA�n cogidas, o de la fruta reciA�n cortada de nuestras huertas, o de las manzanas y castaA�as reciA�n asadas.

El tacto tambiA�n es fundamental para sentir nuestros pueblos. El rocA�o sobre la yerba de las praderas, la rugosidad de los troncos de nuestros bosques y pinares. Las frA�as piedras de nuestros castillos e iglesias o sentir como se tronchan las ramas bajo nuestros pies.

Paseemos por nuestros pueblos, simplemente por el puro placer de hacerlo. Disfrutemos de cada pequeA�o rincA?n. Disfrutemos de la brisa acariciA?ndonos nuestro rostro y meciendo los campos preparados para la siega. Paseando aprenderemos de la vida, del campo y de la madre naturaleza.

De los rA�os, riachuelos y arroyos manan recuerdos. Los pilones rebosan historias que contar. En el aire se respira cierta nostalgia de lo que un dA�a fueron nuestros pueblos ya�� ansia por lo que queremos que sean en el futuro. En las calles se siente la tranquilidad, la quietud, la calmaa�� Cada paisaje, cada escena nos invita a la reflexiA?n y a la calma.

No hay pueblo feo. Cada escena de la naturaleza encierra un misterio, grandeza y mil y una historias que contar y que debemos aprender a interpretar. Cada rincA?n puede resultar idA�lico y un destino ideal para hacer turismo rural. En Timrural estamos listos para empezar nuestro paseo y disfrutar y perdernos en nuestros pueblos. No existen distancias insalvables. RelajA�monos y dejA�monos llevar por la experiencia rural. Caminemos, caminemos, caminemosa�� A?Nos acompaA�as en este paseo?

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